martes, 10 de septiembre de 2013

Tres hombres.

Aveces me pasa que me quedo callada, que no hablo, que no digo nada, que miro al piso y que no soporto la mirada de nadie.
Varias (la mayoría) de mis sesiones con Eliana se tratan de eso, de que no me banco la mirada ni un poco, de que cuando alguien me habla miro a los ojos, y trato de comprender, trato de ayudar pero cuando me toca a mi hablar, la mirada se desvía , se va para cualquier lado menos para donde tiene que ir, cualquier objeto me parece un escape. Me aterra la mirada del otro, y por eso la esquivo, por eso aveces no hablo, para que no me miren, para que no me noten.
Pero aveces, la mayoría de las veces, me notan.
Por que hablo, por que canto, por que me rió, por que desde que soy chiquita que me gusta llegar a los lugares y que me noten. Lo cual es totalmente contradictorio, como si hubiera dos yo. La que quiere que la vean todo el tiempo y lo hace de una manera espontanea y transmitiendo cosas lindas y la otra, la que sabe que si se calla se ahorra las miradas y el juicio de cualquiera que la escuche.
Hace mucho que no me pasaba eso de no soportar la mirada, pero últimamente en la casa de un amigo me pasa todo el tiempo.
Viven tres personas, tres hombres.
Y no soporto la mirada, no hablo , me quedo inmóvil y solo me animo a tirar algún comentario pelotudo que poco me define como persona, que no dice nada, que es nada mas que un simple sonido que quiere que se sepa que aunque no hable, si quiero, puedo hablar.
Tres hombres.
Una sesión con Eliana, hablábamos de las miradas y me pregunto que quien quería que me vea. Dije tres nombres, y claramente fueron de tres hombres. Mario, Santiago, Olppe.
¡La puta madre! recién ahora encuentro la conexión entre lo que me pasa en lo de mi amigo y mi cerebro retorcido. Seguro cuando se lo cuenta a Eliana me va a decir "Paloma... Vos tenes respuestas para todo". Yo nose si cuando me dice eso lo dice de verdad, o irónicamente. Seguro la segunda. En las sesiones , casi siempre que planteo algo , después de terminar lo anecdotico digo "Igual... yo tengo una teoría" y lanzo una parva de sarasas , Eliana se sonríe, me dice "vos tenes respuestas para todo" y me desenrosca un poco.
Lo que me pasa en la casa de estos pibes es que podría elegir no ir mas y ver solamente a mi amigo en otros lugares, pero hay algo que me llama la atención, que me invita a ir una vez mas, con mas probabilidades de que me vuelva a quedar callada que que hable y sea la Paloma que me gusta ser. Y voy, y vuelvo a ir, y vuelvo a mi casa y aveces lloro y no entiendo, y ¡La concha de la lora Paloma otra vez te quedaste callada, sos una autista de mierda! y después me tranquilizo y me digo una y otra vez que ya voy a poder, que seguramente sea algo que resolver y como tengo un problemita con esto de que si me planteo algo lo hago, voy y la paso mal, una, dos , tres veces, algunas visitas parece que mejoro, que algo cambia, que me rio un poco mas, que charlo un poco mas, que me animo y hasta canto cuando cantan.
Nose, otra vez hay que subirse al raund y ya vamos por el 112.

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