(-Escuchame una
cosa, yo tengo una teoría.
-Una mas?
-Si, además de la
de garcharse viejos y la de que la joda es unx mismx, tengo otra. (silencio) La
de la primavera. La primavera, el fin de semana que arranca la primavera, es el
permitido del año donde se puede hacer cualquier cosa, emborracharse, quebrar,
orgias, y hasta tomar merca. )
Nos levantamos
las dos temprano, cada una desde su casa preparaba sus cosas, metía todo el placar
en la mochila, se depilaba, cantaba. Los teléfonos de las dos casas no paraban
de sonar, nos llamábamos para cualquier cosa, como solemos hacer siempre antes
de cada viaje.
Este era especial,
por que eran pocos días y a la playa.
Desde que éramos
muy pequeñas que no visitábamos al mar juntas, así que era todo un
acontecimiento. A las dos y media ya estábamos en el auto yendo para la
terminal, cuatro mochilas, una cartera, una riñonera y la carpa. Nos subimos al
bondi, había poca gente 7 u 8 personas, fueron tres horas y las charlas no se
agotaban, nosotras siempre tenemos esa capacidad de no quedarnos sin tema.
Divagamos un poco
sobre nuestra amistad, hablamos de los vínculos y de el hermoso lazo que
creamos hace unos años, casi choluleando nuestra amistad y elevando el ego una
de la otra, así estuvimos un rato.
En un momento,
eructo. Nos miramos y empezamos a reírnos, no parábamos , me había olvidado que
había mas gente en el bondi y large un eructo impunemente, las risas se
escuchaban en todo el bondi y la gente nos estaba odiando.
Llegamos a tres
arroyos y teníamos que esperar el otro bondi, en un banquito cantábamos
canciones a los gritos, nos habíamos olvidado que estábamos en una terminal y
en consecuencia había mas gente.
-Eu! Que le pasa
a esta piba? Tomo yo y le pega a ella?
Un colectivero no
solo nos había confesado que andaba tomando gilada en horario de trabajo, sino
que además uso mi tan amada frase de “fumo yo y te pega a vos”, nos reímos.
Llego el bondi y se lleno, asi que nos mandaron a una combi.
En el camino se
hizo de noche, la luna estaba hermosa, gigante y llena. Nos quedamos medias
idiotas mirándola, después arranco el repertorio de canto otra vez, cantábamos en
la combi, llena de gente que estaba, pero nosotras nos olvidábamos una y otra
vez.
Llegamos a
Claromeco.
Esto es Claromeco!?
Y la gente!? Y la joda!? Y las personas corriendo desnudas!? Y Mex!?
La noche oscura,
oscurísima se nos cago de risa, ahí no había joda ni nada que se le acercase,
no caminaba un alma por la calle.
No teníamos
camping, confiamos como siempre, en el destino.
Preguntamos y una
señora un tanto loca nos dijo que no, que los camping estaban cerrados por que
era temporada baja, y ahí apareció el colorado.
El colorado era
un tipo simpático, que a primera vista daba un poco de miedo.
Llamo a un par de
números y en dos minutos nos consiguió un camping y un taxi trucho.
Nos subimos al
taxi y el tipo tenia cara de loco, psicópata, violador y raptador de personas,
nos agarramos la mano y yo empiezo a decir boludeses para que el pánico no
cunda. Las calles eran oscuras, de tierra, no había nadie, el tipo no decía
nada, la mani me agarraba la mano con fuerza. Llamo a mi mama e invento una
conversación “Ma estamos yendo para el camping, anda para allà, en cinco nos
vemos”, siempre hago lo mismo, nose que pienso que el tipo no me va a raptar
por que mi mama me espera en cinco minutos, ilusa.
El chabón
manejaba y nosotros no teníamos ni idea donde nos llevaba, no había nadie y no se veía una mierda. Pasamos por un
camping cerrado “dejanos aca, por ahí esta abierto” el tipo no frena, nos paranoiqueamos “Eu, dejanos aca” , el
tipo frena y nos dice que esta cerrando que el nos estaba llevando al otro. Que
frenara nos deja un poco mas tranquilas asi que seguimos viaje.
Llegamos al
camping, era un bosque gigante gigante,
nos atiende una señora y un viejito, los dos simaptiquisimos. Nos muestran el
lugar, era hermoso pero de noche daba un poco de miedo y mas si venis de un
taxi medio trastornada.
Armamos la carpa,
la mani ya estaba tranquila, yo tenia ganas de llorar y salir corriendo, estaba
oscuro, había arboles y nada mas había
una carpa y un auto abandonado.
Vamos a la
oficina y arreglamos con la gente del camping, volvemos a la carpa comemos algo
y llamamos al taxi violador para que nos vaya a buscar (nos cobro 15pe, era
negocio. Una violadita por el viaje mas barato. Ojo, no estas tratando con
pelotudas), el chabón no atiende, no teníamos taxi y para llegar al lugar del
recital teníamos que caminar 20 cuadras por la costanera y 10 sin luces. Nos
armamos de valor, y nos fumamos un porro para descontracturar, yo pienso que el
faso me hace bien en esos momentos, todavía no entiendo que me paranoiquea mas.
Arrancamos a
caminar, y decimos que cualquier cosa corremos. Caminamos dos cuadras y vemos
que viene un auto
-
Y si
pasa eso? Que hacemos?
El auto disminuía la velocidada cuando se acercaba, los dos faroles nos
alumbraban la espalda y el corazón iba a mil. Se nos pone a la par y frena.
-Chicas! Las llevo asi conocen el camino.
Miramos para adentro y era la señora del camping, puteamos un poco y nos
reimos, nos subimos al auto casi sin dudar y le agradecemos la gauchada y para
dentro agradecemos que nadie nos mato y nos tiro a los tamariscos. Queriamos
hablar pero teníamos mucho olor a porro y estábamos recontra chinas, la mujer
suponemos se rescato. Nos llevo hasta el lugar del recital.
Eran en la playa, había dos carpas
blancas, y afuera un escenario.
-Ahhh boluda, re fácil colarse aca.
No había nadie, y los que habían tenían menos de 16 años, pasaba el tiempo
y no pasaba nada, había una fila para entrar de sub 16 y nosotras dos dando
vueltas re locas por ahí.
Empezamos a armar planes para colarnos, era imposible. Nos hicimos amigas
de los de seguridad pero ninguno era tan piola como para dejarnos pasar. La
mani se enojaba y nos peleamos un poco. En un momento el frio y la desgracia
era insostenible, yo puteaba por que no podía ser que las pastillas sean tan
forros de cobrar 250 pesos.
“Piti mi buen amigo, veni aca afuera que me cago yo de frio, dale copate,
no seas botón por que aca afuera esta el agite y la pasión. Vos cobrabas 15
pesos cuando yo te conoci, ahora vos cobras 200, por lo menos vamo al vip”
Nos reíamos por que no podíamos creer,que eso era “claromeco rock”, 250 pei
para entrar, música electro sonando al palo y no mas de 100 personas.
Estábamos en la reja que separaba la parte de atrás del escenario, de la
gente pobre que no podía entrar, en un momento se hizo insostenible, hacia
frio.
-Fue boluda,
vamos al reparito. –Le digo a la mani- Me doy vuelta para arrancar y se me
ocurre volver mirar
-No! Por ahí no.
Nos damos vuelta
y estaba el piti, con los ojos rojos y hermoso, mas hermoso que cualquiera. Nos
saluda con un beso y nadie dice nada, se vuelve a meter para adentro.
Nos sentamos y el
reci empieza, casi instintivamente corremos, y nos metemos adentro, el de
seguridad nos da el ok para que pasemos.
Nos metemos entre
la gente que no era mucha y arranca el
reci.
Eran todos sub 16
y caretas, no sabían hacer pogo y no te cantaban una letra entera, pero no
importaba, las pastillas estaban ahí, sonando.
Agitamos un poco
y cantamos a los gritos las mejores partes de las canciones.
El piti, estaba
hermoso (si, ya lo dije, me chupa una teta, estaba hermoso posta).
Con la mani mucho
no hablábamos, disfrutábamos lo que vivíamos y nos entendíamos mirándonos
cuando pasaba algo gracioso.
“Mani… Deciles
que le están cantando a la merca, no al amor” sono skalipso y todos los sub 16
agitaban cual mariposa polulando, lo único que atine fue a mirar a la mani y
decirle eso, nos reimos un poco y seguimos cantando haciendo gestos de tomonas.
Tocaron bastante,
agitamos bastante.
Termino el reci,
había una fiesta en las carpas pero optamos por irnos afuera de ese mundo de
pubers raros.
Nos ponemos a
hablar con el chofer del colectivo de las pastillas, tomamos unos mates y nos
conto anécdotas de las banditas que lleva (Las pastillas, Intoxicados, La
renga. Entre otras)
Sentadas en el
cordon, deliberando que hacíamos se nos acerca un pibe de seguridad, del otro
lado de la reja y nos pregunta que hacemos que no estamos adentro tanto que
jodimos, nos reimos y nos ponemos a charlar, se acerca otro de seguridad y nose
como terminamos arriba del escenario, en un huequito tomando mate y charlando
de cotidianidades con 5 de seguridad, asi estuvimos hasta las 6 de la mañana,
meta charla y mate. La fiesta estaba ahí andetro, pero el mate nos sentaba
mejor.
Cuando todos los
sub 16 se iban, aprovechamos y pateamos con la manada.
Los seguridad nos
dicen que volvamos mañana , que pasábamos gratis. Nos ponemos contentas, pero
le decimos que por ahí nos vamos a Monte, que nos imaginábamos otra cosa.
Volvemos pateando
y hablando de lo buenos que estaban los flacos. Eran cuatro, dos pibitos y dos
viejos, yo claro esta, le entraba a los viejos. Maldita debilidad con los
cuarentones. Y la mani a los pendejos “Dos caramelos” dijo con la voz de cacho
castaña cuando le pasamos por al lado la primera vez.
Y asi, llegamos
al camping sanas y salvas, guleamos algo y nos acostamos.
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