jueves, 28 de noviembre de 2013

No voy a olvidar.

Preferí no escribir nada al respecto de ese encuentro. Generalmente escribo por que se que dentro de unos años voy a poder leer viejas cosas que tal vez olvide. Escribo no mucho mas que para eso, para tener un diario de viaje de la vida misma.  Cuento anécdotas , sentimientos fuertes, flashes, pelotudeces. Todo para en algún momento volver a encontrar-me. Pero de ese encuentro, no quería escribir.
Se me hacia que jamas podría describirlo bien, que fue tan real y tan inmenso que tendría miedo de arruinarlo intentando pasarlo a la escritura.
Pero si no escribo,
si no lo paso,
tal vez me olvide. Y prometí no olvidarme.
Subí por el ascensor con 20 minutos de anticipación. La cita era 09.30 , mire la pared y estaba escrito mi nombre, con lápiz, a lo chachi. Le saque una foto y me sente en el piso a esperar. A lo lejos, al final del pasillo veo un pelado, enano , con carpetas en las manos y su  sonrisa transmitía mucho mas de lo que yo tenia recuerdos.
Cuando me paro a saludarlo , me dice "Apa! Ahora cuando te paras sos mas alta".
Solia sentarme en el pasillo a esperarlo, antes, cuando era piba.
Ese pasillo me vio llorar, reírme, esperar, estar en pedo, cantar, pensar. Siempre sentada, adelante de la puerta y en coligue.
Vos entras al consultorio y me decís que te espere, y ahí me quedo.
Cuando entro noto el olor, riquísimo, me lo acordaba.
Había mas cuadros de Freud que antes, pero después todo estaba casi igual.
Saque un sobre de la cartera y lo apoye en el escritorio,
me miraste sorprendido.
-Ahí esta la plata, 700 pesos. Pero ademas de eso, te quiero leer algo.
Modificaste totalmente la cara y te dije que me escuches.
Y ahí te leí la carta.
Se te escapo una lagrima, y yo ya lloraba a moco tendido. Y arranque, monologue un rato y te conté lo inmenso que eras para mi.
Después de eso, te reíste y me dijiste que te tocaba a vos.
Me hablaste de mi sensibilidad, mi inteligencia y mi manera de ordenar las palabras que rodeaban a los sentimientos.
Me emocione.
Terminaste y me dijiste "Mas allá de todo esto, me encantaría saber como estas..."
Y ahí arrancaste, con mi viejo, con mi boicot, con mi sensibilidad, con mi escucha analítica, con mis años de terapia, con tu alegría al saber que iba a estudiar psicología.
Y acá , es justo en esta parte de la historia donde voy a confiar en que mi cabeza va a saber recordar todas las cosas que me dijiste. No me atrevo a transcribir mal, y no me atrevo a guardar escrito un recuerdo erróneo.
Lo prefiero ahí, adentro mio.
Después de eso, nos despedimos.
Nos quedamos los dos en silencio y me dijiste que me ibas a dar un abrazo.
Me abrazaste y te apreté fuerte, cerré los ojos y llore. Así estuvimos un rato largo, en un abrazo gigante.
-Gracias, pero es un gracias de verdad. Te digo.
Nos despedimos , salí y sentí como cerrabas la puerta. Al toque se abre y te asomas

"Gracias a vos también, Paloma."

martes, 26 de noviembre de 2013

y en la caida , te nombrare.

El hueco esta ahi , no?
no lo veo, pero puedo sentirlo. Yo y los demás. Todos saben de la existencia del hueco.
de tanto que lo siento, aveces me acostumbro a que este y lo paso por alto.
pero aveces siento la falta desde lo mas profundo.
aveces lloro y trato de que salga por ahí.
pero aveces,
la mayoria de las veces. Lo quiero tapar con cositas.
Y todo vale...
Alcohol,
drogas,
llantos eternos,
risas sin ganas de reirme,
canciones a los gritos,
excesos de todo tipo,
sexo con quien sea,
personas.
Y ahi, es con esta ultima cosa que tapar el hueco se hace insostenible, y no por que una la pase mal.
como podria alguien pasarla mal con tanta vida boba?
como alguien que tiene amigas maravillosas,
como alguien que tiene ideales tan claros,
novios, amantes, grandes y chicos,
como alguien que conoce el amor,
como alguien que cuando quiere se va de joda y vive asi, sin preocupaciones,
como alguien que no estudia,
como alguien que no trabaja,  puede pasarla mal?. Y mucho no entiendo, es la verdad. Confio en mi, confio en que todo pasa. Pero me preocupo por el hueco,
y ahi voy cambiando las fichas,
y pruebo y ninguno entra.
Ninguno puede llenar el hueco.
Y pruebo por acà, y con este y con el otro, y nada.
Ninguno llena el hueco.



Empece a escribir esto pensando en Santiago, y termino llorando por que extraño a mi viejo.



jueves, 21 de noviembre de 2013

gente que no.

No hacia falta que me cuente lo de la asfixia, se le notaba.
Cuando hablaba.
En los ojos siempre había una sensación de eso, un algo que todavía no podia salir por que estaba ahi, en el medio de la garganta asfixiandolo.
El sabia que la transmisión de conocimiento era necesaria. Lo que no sabia era si era uno de esos males necesarios buenos, o de los otros.
De los que nadie habla.
Nunca lo pude definir bien.
Tampoco aprendí a entenderlo.
Deje que sea, y me enoje. De tan asfixiado que estaba no se le escapaba algo con soltura.
No era claro, ni se esforzaba en serlo. Como si disfrutase que nadie pudiera seguirle la locura.
Que nadie lo iba a entender.



Por que ¡oiga amigo! somos seres tan superficiales.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Boludo

Claro que los conozco, viven en mi hace años.
Aveces se van, o parece que se van y yo me siento peor.
El día que llegue a esa sesión , subí por el ascensor hasta el décimo piso, como puede camine por el pasillo que se hizo mas largo que nunca y me desplome en el piso.
Cuando abriste me ayudaste a pararme.
-Paloma, estas borracha?
entre y me tire en el diván.
-Y drogada. Borracha y drogada estoy.
No me acuerdo muy bien que hablamos esa sesión, tuviste que dejarme pasar por que era menor de edad y no me podías echar.
Mi vida era asi, y tengo mis dudas de que siga siendo asi.
No veo los limites, no los conozco. Perdon, si. Si los veo. Los veo bien claritos, estan ahi y yo tengo que romperlos, que correrlos, que manipularlos.
Te dije que queria tener una vida llena de problemas, que cuando algo parezca que este estable lo voy a cagar por que era mas divertido.
Vengo cumpliendo mi palabra, hace años que vengo cumpliendo mi palabra.
Me acuerdo cuando te lo dije. En el consultorio había un sillón que giraba , negro, gigante, era el tuyo. Y los pacientes tenían una silla, acolchadita, linda , pero ni se comparaba con tu sillón.
Yo llegaba y te decía "Boludo, dejame tu sillon " y ahí intentabas negociar.
"Priiiiiimer boludo del dia paloma" y hacias un tildesito en un papel, y así coleccionaba boludos de todas las sesiones.
Aveces me dejabas sentarme en el sillón  los 45 minutos, pero tenia que hablar. Sino, me dejabas media sesión vos y media yo.
Y fue ahí, en ese sillon que mientras que giraba te dije que si la vida no me cagaba a palos, yo iba a ir a tirar piñas igual hasta que me pegue.
Casi masoquismo.
Hoy después de una noche de excesos me acuerdo de eso que alguna vez decía tan orgullosa.
Me gusta el bardo desde los 12 años. Ya esta.

Ya tendría que andar dejando de tirar piñas por que si.




lunes, 4 de noviembre de 2013

Acto de fe.

Hace unas semanas que empece a escribirme "Fe" en el brazo. Volvieron los ataques de escribirme cosas para no olvidarme.
Dicen que la fe mueve montañas, que es la capacidad de creer en algo que no ves, en algo de lo que no tenes prueba , pero sabes que es así, confías en que eso es verdad.
Yo pienso que todo es un acto de fe. 
Que vivir es un acto de fe.
Nadie tiene certezas de lo que va a pasar cada vez que se empieza un día, nadie sabe con lo que se va a encontrar. Sin embargo la mayoría de la gente no elije quedarse durmiendo en la cama , y si elije  levantarse, y tener fe en la vida, en que algo puede pasar, en que la luz esta ahí. Perder la fe, es perder la luz. Perder la confianza en que la vida tiene algo para darnos, y nosotros algo para darle. 
Nadie nos certifica absolutamente nada, sin embargo dia a dia demostramos la fe todo el tiempo. Teniendo fe en nosotros, en los otros y en la mismisa vida humana. "El que pierde la fe, puede perder un juego ganando" escuche alguna vez y creo que verdaderamente es así. Que si no confiáramos, que si no tendríamos fe, todo seria imposible por la falta de creencia. 
Aveces me gusta fantasear con eso, en que pasaría si el mundo dejase de tener fe.  Los revolucionarios no tendrían fe en sus ideales y no harían nada al respecto. Nunca nos enamoraríamos, ni confiaríamos en nadie. Los enfermos no creerían en su recuperación y se morirían de tristeza. La gente no tendría proyectos . Y todos viviríamos tristes y sin conquistas personales o colectivas.
La falta de fe es la falta de confianza. Que pasaría si todos dejariamos de confiar?
Todos dejaríamos de creer, todos nos quedaríamos sin luz. 
Aveces perdemos la luz, y perdemos la fe. Quedamos totalmente oscuros y faltos de cualquier tipo de confianza, y es ahí, justo ahí donde hay que aguantar y tener fe.
Yo elijo creer, aun no teniendo certezas. Yo elijo tener fe  en la magia, el las personas, en el mundo y en mi.  Yo se que aunque no tenga pruebas de muchas cosas, y aunque algunos piensen que es una locura inalcanzable, todo puede existir. Yo se que lo que ahora parece que no esta, va a estar. Por que lo creo, con pruebas o sin pruebas.

Solamente depende de eso, de cuanta fe tengas en la vida.

domingo, 3 de noviembre de 2013

4 años.

Estaba enojada como siempre, enojarme se me hace costumbre.
Una de la mañana, nos tomábamos un vino con las pibas mientras brindábamos una y otra vez por la ley de medios y los 30 años de democracia.
Después de eso, todas se iban a garchar.
No tenia ganas de escribirle a nadie, así que yo me iba a ir a dormir en la comodidad de mi hogar.
Y ahí, suena el telefono. Por la hora me doy cuenta que vos si queres garchar.
"Cuando se van las pibas voy para allá", imposible decirte que no a algo. Siempre me dejas sin opcion.
Me vas a buscar a un par de cuadras de tu casa, lo cual me da la pauta de que no solamente queres garchar, sino que ademas te re floto el amor como suele pasarte cada dos por tres.
"Ya estoy en Peru y Alem, veni corriendo por que me da miedo"
Y te veo doblar la esquina haciéndote el que corres.
Quedamos abajo de un muérdago y nos reímos, después de eso me das un beso.
Volvemos cantando y saltando, casi como dos niños.
Llegamos a tu casa y me queres dar birra, te digo que no. No me olvido que tu hígado esta por romperse y no quiero colaborar en su destrucción.
Te vas a bañar y yo me tiro en la cama, creo que me duermo.
Apareces limpio y bailando en toalla, me rio, siempre haces lo mismo.
Agarras el casco de la moto te lo pones en la cabeza y empezas a bailar bizarramente, fiel a tu estilo. Antes eso me asustaba, ahora hasta me da ternura.
Nos acostamos y te pones a charlar. Si, a charlar. Vos que nunca charlas de nada y en lo unico que pensas es en ponerla, me empezas a contar cosas. Me decís que hace cuatro que nos conocemos y que yo era una pibita. No entiendo mucho pero te sigo la corriente.
Nos ponemos a chapar y nos interrumpimos.
-Bueno dale, contame.
Entendes que entiendo que queres hablar y supongo que te alegra que te pregunte, y ahi me contas.
Lo de los análisis, lo de Buenos Aires, y lo de tu miedo.
Me decís que no sabe nadie, que seguro que no es nada.
-Yerba mala nunca muere.
-Ademas tenemos que tener seis hijos, no me puedo morir.
-Obvio, no te va a pasar nada.
Es lo único que me sale decirte , vos sabes que si te pasa algo, la que se muere soy yo.
Me pedís por favor que no le cuente a nadie, que me lo contabas a mi por que sabias que te voy a cuidar y no te voy a romper las bolas.
Te digo que gracias por confiar . Y que si, que siempre te voy a cuidar.
Después de eso nos abrazamos y me entre duermo. Vos seguías despierto, te sentía moverte y con los ojos abiertos.
Te abrazo y te toco el pelo, espero que te duermas.
Me duermo y me despertas abrazándome con fuerza, a las dos horas.
"Hola, mi amor"
Y ahí, volvimos a ser los mismos de siempre.
Garchamos un rato y cuando terminamos nos prendemos un pucho y nos reimos...
La luz estaba apagada y estábamos sentados, yo de mi lado de la cama y vos del tuyo.
Vas a buscar agua y te sentas, tomas agua como deshidratado y con los ojos chinos me tiras...

"Todo bien con charlar, esta bueno. Pero garchar es mejor."