Preferí no escribir nada al respecto de ese encuentro. Generalmente escribo por que se que dentro de unos años voy a poder leer viejas cosas que tal vez olvide. Escribo no mucho mas que para eso, para tener un diario de viaje de la vida misma. Cuento anécdotas , sentimientos fuertes, flashes, pelotudeces. Todo para en algún momento volver a encontrar-me. Pero de ese encuentro, no quería escribir.
Se me hacia que jamas podría describirlo bien, que fue tan real y tan inmenso que tendría miedo de arruinarlo intentando pasarlo a la escritura.
Pero si no escribo,
si no lo paso,
tal vez me olvide. Y prometí no olvidarme.
Subí por el ascensor con 20 minutos de anticipación. La cita era 09.30 , mire la pared y estaba escrito mi nombre, con lápiz, a lo chachi. Le saque una foto y me sente en el piso a esperar. A lo lejos, al final del pasillo veo un pelado, enano , con carpetas en las manos y su sonrisa transmitía mucho mas de lo que yo tenia recuerdos.
Cuando me paro a saludarlo , me dice "Apa! Ahora cuando te paras sos mas alta".
Solia sentarme en el pasillo a esperarlo, antes, cuando era piba.
Ese pasillo me vio llorar, reírme, esperar, estar en pedo, cantar, pensar. Siempre sentada, adelante de la puerta y en coligue.
Vos entras al consultorio y me decís que te espere, y ahí me quedo.
Cuando entro noto el olor, riquísimo, me lo acordaba.
Había mas cuadros de Freud que antes, pero después todo estaba casi igual.
Saque un sobre de la cartera y lo apoye en el escritorio,
me miraste sorprendido.
-Ahí esta la plata, 700 pesos. Pero ademas de eso, te quiero leer algo.
Modificaste totalmente la cara y te dije que me escuches.
Y ahí te leí la carta.
Se te escapo una lagrima, y yo ya lloraba a moco tendido. Y arranque, monologue un rato y te conté lo inmenso que eras para mi.
Después de eso, te reíste y me dijiste que te tocaba a vos.
Me hablaste de mi sensibilidad, mi inteligencia y mi manera de ordenar las palabras que rodeaban a los sentimientos.
Me emocione.
Terminaste y me dijiste "Mas allá de todo esto, me encantaría saber como estas..."
Y ahí arrancaste, con mi viejo, con mi boicot, con mi sensibilidad, con mi escucha analítica, con mis años de terapia, con tu alegría al saber que iba a estudiar psicología.
Y acá , es justo en esta parte de la historia donde voy a confiar en que mi cabeza va a saber recordar todas las cosas que me dijiste. No me atrevo a transcribir mal, y no me atrevo a guardar escrito un recuerdo erróneo.
Lo prefiero ahí, adentro mio.
Después de eso, nos despedimos.
Nos quedamos los dos en silencio y me dijiste que me ibas a dar un abrazo.
Me abrazaste y te apreté fuerte, cerré los ojos y llore. Así estuvimos un rato largo, en un abrazo gigante.
-Gracias, pero es un gracias de verdad. Te digo.
Nos despedimos , salí y sentí como cerrabas la puerta. Al toque se abre y te asomas
"Gracias a vos también, Paloma."
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